Un sistema solar para casa tiene cuatro piezas: los paneles en el techo, un inversor híbrido, las baterías y las protecciones que lo unen todo con tu panel eléctrico. Sigues conectado a la distribuidora como siempre. Lo que cambia es de dónde sale la energía en cada momento del día.
Las piezas
- Paneles. Convierten la luz del sol en electricidad de corriente continua. Instalamos paneles Trina Solar de 720 W, monocristalinos N-type, de unos 3.1 m² cada uno.
- Inversor híbrido. Convierte esa corriente continua en la corriente alterna que usan tus equipos (120/240 V) y decide en cada instante si la energía va a la casa, a las baterías o a la red.
- Baterías. Guardan lo que sobra de día para usarlo de noche o durante un apagón. Son de litio ferrofosfato (LiFePO₄) y se pueden ampliar.
- Protecciones y cableado. Caja combinadora con protección contra sobretensión, breakers, cable solar y puesta a tierra. Son las que hacen que el sistema sea seguro para la casa y para quien lo revisa.
De día
Cuando sale el sol, los paneles empiezan a producir. El inversor manda esa energía primero a lo que esté encendido en la casa: la nevera, los abanicos, la bomba, el aire. Lo que sobra carga las baterías. Si las baterías ya están llenas y tienes medición neta, el excedente sale a la red y la distribuidora lo compensa con lo que tomas después. Si en un momento consumes más de lo que producen los paneles, la diferencia viene de la red, sin que tengas que hacer nada.
Para calcular cuánto produce un sistema usamos 5.5 horas solares pico al día, un promedio anual para República Dominicana, y un rendimiento del 80 % que descuenta las pérdidas por calor, cables e inversor. En números: cada kilovatio pico de paneles produce unos 4.4 kWh al día, y un panel de 720 W, cerca de 3.2 kWh.
De noche
Los paneles no producen de noche. Con baterías, la casa usa lo que guardó durante el día; cuando se agotan, vuelve a tomar de la red. Sin baterías, de noche todo viene de la red, como antes. La calculadora supone que una casa usa cerca del 45 % de su energía en horas de sol y el resto en la tarde y la noche. Por eso las baterías pesan tanto en cuánto dependes de la distribuidora.
Cuando se va la luz
Aquí está la diferencia que más se nota en RD. Con baterías, el inversor híbrido pasa de la red a las baterías en menos de 20 milisegundos: los equipos no se apagan y el router no se reinicia. Si el apagón es de día, los paneles siguen produciendo y recargan las baterías mientras tanto.
Sin baterías, el sistema se apaga junto con la red aunque haya sol. Es una medida de seguridad: evita que tus paneles le manden corriente a la línea mientras alguien de la distribuidora trabaja en ella. Por eso un sistema sin baterías ahorra en la factura, pero no te da luz en el apagón. Lo explicamos con más detalle en apagones: qué se queda encendido.
Un ejemplo con números
Para una casa que consume 850 kWh al mes, la calculadora propone 9 paneles de 720 W (6.48 kWp), un inversor híbrido Deye 6 kW y una batería Deye de 10.24 kWh. El sistema produciría unos 855 kWh al mes y, con la batería, la casa cubriría con su propia energía cerca del 78 % de lo que usa. El resto llega de la red en noches largas, semanas nubladas y picos de consumo.
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